{"id":102,"date":"2021-12-29T10:57:25","date_gmt":"2021-12-29T09:57:25","guid":{"rendered":"https:\/\/ejsalas.privatedns.org\/blog\/?p=102"},"modified":"2021-12-29T19:36:21","modified_gmt":"2021-12-29T18:36:21","slug":"la-espana-vaciada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ejsalas.privatedns.org\/blog\/index.php\/2021\/12\/29\/la-espana-vaciada\/","title":{"rendered":"La Espa\u00f1a vaciada"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abLa ciudad, ya sea antigua o moderna, es una selva de intereses, la lucha por la supervivencia es la estructura de sus encuentros, las relaciones son utilitarias y su ruptura con la naturaleza se ha vuelto definitiva.\u00bb<\/p><p>[&#8230;]<\/p><p>\u00abPara los urbanitas, la vida en el entorno rural siempre ha estado<br>envuelta en un aura de romanticismo y armon\u00eda con la naturaleza.<br>Pero el campo espa\u00f1ol \u2013intolerante, cerril y pobre de solemnidad\u2013<br>nunca ha sido ese para\u00edso que algunos \u2018happy hippies\u2019 imaginan\u2026 y,<br>por lo tanto, es imposible regresar a \u00e9l.\u00bb<\/p><p>[&#8230;]<\/p><p>\u00abA mediados del siglo XX en Espa\u00f1a los grandes movimientos de migraci\u00f3n interior se produjeron entre los pueblos y las capitales de provincia, donde se asentaba la industria de los a\u00f1os del desarrollismo. Eso fue as\u00ed hasta los a\u00f1os 90, en que el movimiento se reorient\u00f3 a las grandes ciudades,\u00bb<\/p><cite>Alejandro g\u00e1ndara, \u00abSue\u00f1os en el campo de centeno\u00bb (revista de eldiario.es &#8211; \u00abEl grito de la espa\u00f1a interior\u00bb)<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De lo rural a lo urbano-provincial y, de \u00e9l, a la \u00abmetropolizaci\u00f3n\u00bb de la gran urbe. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEn 2018, seg\u00fan el Instituto Nacional de Estad\u00edstica, estas migraciones ya hab\u00edan doblado en n\u00famero a las que se produjeron en la d\u00e9cada de los 90.\u00bb (Ibid)<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abLa ciudad es dura e implica la aceptaci\u00f3n de unas reglas del juego sintetizadas en la polaridad ganador\/perdedor, tan estadounidense y tan repugnante. Dicho de otro modo, la ciudad es habitable, pero solo si tienes dinero. Sin dinero, lo que se habita es un limbo de trabajo y aislamiento (o hacinamiento).\u00bb<\/p><p>[&#8230;]<\/p><p>La ciudad es el objeto de odio y la alternativa es solo su consecuencia.<\/p><cite>ibid<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El movimiento de retorno a lo rural es cuantitativamente muy poco relevante y pol\u00edticamente no despierta ning\u00fan inter\u00e9s. Nace de una idealizaci\u00f3n falsa de lo rural, seg\u00fan la cual:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Supone un retorno a la <strong>naturaleza<\/strong>, lo que equivale a <strong>libertad<\/strong>.<\/li><li>Es la ruptura con el consumismo que nos cosifica, devolvi\u00e9ndonos nuestra \u00ab<strong>humanidad<\/strong>\u00ab.<\/li><li>Es una vida en <strong>comunidad<\/strong>, devolvi\u00e9ndonos nuestra identidad como <strong>personas<\/strong>, el sentirnos aceptados y parte de un grupo social y afectivo con el que sentirnos vinculados. <\/li><li>Es un mundo ajustado y rentable en el que el esfuerzo es limitado, porque no se trabaja innecesariamente sino s\u00f3lo lo imprescindible para <strong>cubrir las necesidades<\/strong>.<\/li><li>Es \u00ab<strong>aut\u00e9ntico<\/strong>\u00bb frente a la farsa y a la falsa apariencia del mundo urbano.  <\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El campo espa\u00f1ol no es eso ni lo puede ser porque es un mundo cerril, dominado por una moral religiosa cristiana, contraria a cualquier atisbo de novedad o cambio y dominada \u00ab<em>por un sistema de h\u00e1bitos y costumbres que aspira a ser inmutable en el tiempo<\/em>\u00bb (Ibid)<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u00abEl campo espa\u00f1ol es el producto de varios ingredientes que, en distintas proporciones, se han mezclado a lo largo de su existencia, entre los que destacan la extrema pobreza, un catolicismo ultramontano acompa\u00f1ado de una ideolog\u00eda reaccionaria y la cerrilidad ante un progreso que no fuera meramente econ\u00f3mico. El resultado es que ese mundo, como ya sentenci\u00f3 Machado, \u201cdesprecia cuanto ignora\u201d. Y se comporta con toda beligerancia contra cualquier apertura en su sistema de valores o a la novedad.<br>Es, sencillamente, cerril.<\/p><p>A diferencia del medio rural franc\u00e9s, ocupado hist\u00f3ricamente por la<br>burgues\u00eda y su \u2018modus operandi\u2019 liberal, que produjo una ruralidad<br>ilustrada y una alternativa hist\u00f3rica y real a la vida en la ciudad, el espa\u00f1ol ha sido un lugar endurecido en la miseria, de la moral a la pol\u00edtica, pasando por la cotidiana.<\/p><p>La Espa\u00f1a vaciada es la Espa\u00f1a que se vaci\u00f3 no solo por motivos<br>econ\u00f3micos y materiales, sino porque su ambiente era irrespirable y la presi\u00f3n social, insostenible para cualquiera con un m\u00ednimo de sensibilidad o de curiosidad. Nadie ha intentado reconstruir el campo espa\u00f1ol sencillamente porque nadie quiere reconstruirlo, ya que nadie quiere volver a aquello. A aquello o a esto, pues nada ha cambiado, excepto unos cuantos cachivaches electr\u00f3nicos que brillan entre las ruinas.\u00bb<\/p><cite>Ibid<\/cite><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abLa ciudad, ya sea antigua o moderna, es una selva de intereses, la lucha por la supervivencia es la estructura de sus encuentros, las relaciones son utilitarias y su ruptura con la naturaleza se ha vuelto definitiva.\u00bb [&#8230;] \u00abPara los urbanitas, la vida en el entorno rural siempre ha estadoenvuelta en un aura de romanticismo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-102","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ejsalas.privatedns.org\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/102","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ejsalas.privatedns.org\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ejsalas.privatedns.org\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ejsalas.privatedns.org\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ejsalas.privatedns.org\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=102"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/ejsalas.privatedns.org\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/102\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":112,"href":"https:\/\/ejsalas.privatedns.org\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/102\/revisions\/112"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ejsalas.privatedns.org\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=102"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ejsalas.privatedns.org\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=102"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ejsalas.privatedns.org\/blog\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=102"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}