Actualmente no tiene competencia. Sus sistemas han sido adoptados por todos los países. Israel lo ha utilizado para el señalamiento y ejecución automática de objetivos (puede que la matanza de más de 150 personas, muchas niñas, en una escuela de Irán -al comienzo del ataque ilegal de EE.UU. e Israel- fuera realizado por este sistema a partir de datos no contrastados: la escuela se construyó en el lugar que antes ocupaba un centro militar.

Alexander Karp (filósofo de formación, Nueva York, 1967) es el director ejecutivo de Palantir desde 2004. Su evolución personal es significativa: de neosocialista, defensor Hillary Clinton a «vendedor estrella» de Palantir, vinculado a la administración Trump a la que ha ayudado en la identificar objetivos entre los inmigrantes en EE.UU. Su radicalización se hace absoluta tras los ataques de Hamás a Israel con la matanza de más de 1.200 personas en octubre de 2023.

Al son de los nuevos vientos nacionalistas y de extrema derecha que surcaban el mundo, Karp (judío de madre afroamericana) comenzó a defender que “Occidente, como noción y como principio sobre el cual se fundamenta, es obviamente superior”. Esa superioridad y el dominio global occidental no se deberían a “ideas, valores o religión”, sino por ser mucho más competente a la hora de “aplicar la violencia organizada”.

eldiario.es – Quién es Alex Karp, el filósofo a la sombra de Peter Thiel en Palantir que encarna el giro autoritario de Silicon Valley

Preguntado el gobierno por el uso de Palantir en España ha contestado:

En este ámbito, los recursos contratados no tienen acceso a datos de ciudadanos españoles, no se utilizan para definir patrones de comportamiento a partir de fuentes abiertas, no se emplean para la elaboración de perfiles individuales mediante la agregación de datos procedentes de registros públicos o privados, ni para actividades de vigilancia masiva o elaboración de modelos policiales algorítmicos. Tampoco se utilizan para la obtención de datos mediante perfiles en redes sociales

Íbid.

Con esta respuesta está claro para qué se puede utilizar y para qué lo han comprado los gobiernos, como el de EE.UU. con la administración Trump que lo emplea para la persecución de los inmigrantes. Francia y Alemania ya han propuesto no contratar más con ellos y crear un sistema propio europeo conforme a las normas y principios de respeto a la privacidad y a los derechos humanos que identifican a la Unión Europea.

¡De escalofrío!